Medio ambiente con responsabilidad social

Medio ambiente con responsabilidad social

Ing. Carla Morales
Área de Medio Ambiente
Medio ambiente con responsabilidad social.
Ing. Carla Morales, jefa del Área de Medio Ambiente de INE.

El objetivo de la responsabilidad social es contribuir a un desarrollo sostenible de la sociedad.

Cuando hablamos de sostenibilidad nos referimos a un balance entre la protección al medio ambiente, el desarrollo social y el crecimiento económico, en la satisfacción de las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas.

Dicho equilibrio debe existir entre los tres ejes, ya que una organización que se incline por el tema medioambiental y social, dejando de lado el crecimiento económico, será una organización que no podrá ser sostenible económicamente en el tiempo.

De igual manera una organización que se incline por el tema de crecimiento económico y medioambiental, dejando de lado el tema social, tendrá graves repercusiones debido al descontento con las comunidades donde está ubicada, por ejemplo.

Siguiendo la línea, si una organización se inclina por el tema económico y social, dejando de lado el eje medioambiental, caerá en graves problemas de contaminación y cumplimiento legal.

Desarrollo sostenible, un objetivo global

A nivel mundial se ha observado la importancia de lograr esta sostenibilidad, por lo que la Organización de las Naciones Unidas junto a los líderes mundiales adoptaron en 2015 un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible.

La Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible,
«un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad».

Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años.

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) están integrados, ya que reconocen que las intervenciones en un área afectarán los resultados de otras y que el desarrollo debe equilibrar la sostenibilidad medioambiental, económica y social.

Los ODS enfocados al medio ambiente son los siguientes:

  • 6: Agua limpia y saneamiento.
  • 7: Energía asequible y no contaminante.
  • 11: Ciudades y comunidades sostenibles.
  • 12: Producción y consumo responsable.
  • 13: Acción por el clima.
  • 14: Vida Submarina.
  • 15: Vida de Ecosistemas terrestres.

Bajo este marco de referencia existen empresas que han utilizado los ODS para dirigir sus acciones de responsabilidad social, contribuyendo al cumplimiento de los mismos a nivel de país.

Normas

Las normas ayudan a las empresas a operar de manera sostenible. Las normas y estándares empujan a las organizaciones a actuar de una manera significativa y consistente respaldando su propósito individual, estrategia, experiencia y progreso de sostenibilidad.

Dentro del esquema de gestión de responsabilidad social podemos encontrar varias propuestas: la SA 8000, Pacto Global, GRI, ISO 26000, entre otras.

La más completa es la ISO 26000, ya que cubre los componentes básicos de gestión, como la formulación de políticas, medición, aseguramiento y comunicación. No es certificable, ya que no contiene requisitos.

Entre los beneficios de la implementación de la ISO 2600 tenemos la ventaja competitiva; reputación; capacidad de atraer y retener trabajadores o miembros, clientes y usuarios; el mantenimiento de la moral, el compromiso y la productividad de los empleados; la percepción de los inversores, propietarios, donantes, patrocinadores y la comunidad financiera.

Las normas y estándares empujan a las organizaciones a actuar de una manera significativa y consistente.

Ing. Carla Morales
Jefa del Área de Medio Ambiente

En la materia medioambiental vemos algunos asuntos específicos para la mejora de la responsabilidad social:

  • Prevenir la contaminación: reducir las emisiones contaminantes al aire, al agua y al suelo en la medida de lo posible.
  • Practicar compras verdes: evalúe a los proveedores de bienes y servicios en base a sus impactos ambientales.
  • Usar fuentes sustentables y renovables siempre que sea posible.
  • Conservar el agua en sus operaciones.
  • Practicar un enfoque de ciclo de vida (incluyendo la disposición): apunte a reducir residuos, reusar productos o componentes y reciclar materiales.

El éxito en la aplicación de la norma radica en gran medida en el cumplimiento de las expectativas de las partes interesadas (directivos, proveedores, clientes, el medio ambiente, comunidad, trabajadores o colaboradores, el Estado).

Es importante identificarlos y hacerlos partícipes en los proyectos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), sin dejar de lado los componentes básicos de medición, aseguramiento y la comunicación de las acciones encaminadas al tema.